Cartoon Party y viaje a Polonia
El viernes de la semana pasada tuvimos otra fiesta: Cartoon Party, que como bien indica el nombre consistía en ir disfrazados de algún dibujo animado. Entre la falta de imaginación y la pereza que me daba no me disfracé al final. Podría haber reutilizado el disfraz anterior e ir de Abeja Maya, pero era un poco cutre, ir vestida a dos fiestas de la misma manera…
Al principio la fiesta no tuvo mucho éxito, había poca gente y menos aún con disfraz. Pero según avanzó la noche la cosa mejoró.
Disfraces a destacar, Emiliano de “Bender” (curradísimo), Arash de “Pedro Picapiedra”, Omar de “Agente Smith”, Thalia de “Cruella de Vil”…
Foto de grupo…
Esto fue lo más que yo me disfracé…
Después de la fiesta, y antes del último autobús, nos fuimos al Nivå a darlo todo como siempre. No tengo ninguna foto de allí porque no me llevé la cámara ni he podido conseguirlas aún, pero imagínaos a 20 personas disfrazadas de dibujos mezclados entre suecos, digno de ver!
El domingo sigiuente nos fuimos a Polonia en ferry. Es un viaje que organiza la BTH todos los años, incluso Lina, la coordinadora de RRII, se vino con nosotros. Viajaríamos el domingo por la noche para pasar el día en Polonia y regresar la noche del lunes.
Este es el barco que nos llevó hasta Gdynia.
El viaje duraba unas 12 horas. El ferry molaba muchísimo. Las cabinas no estaban mal, había restaurantes, tiendas, discoteca… Este es uno de los restaurantes, cerrado porque ya era tarde:
Cuando llegamos a Gdynia, nos estaban esperando cinco autobuses con cinco guías que nos llevarían a conocer un poco todo aquello.
La primera parada fue en un mercado de Gdynia. Un poco decepcionante. Para mí, la peor ciudad de las tres que visitamos. Después de una hora de “tiempo libre” y perdíendolo volvimos al autobús camino a Sopot. Esta ciudad me gustó mucho más. Estuvimos paseando por parques super verdes para terminar en la playa!! Arena super finita y blanca y unas vistas muy bonitas
Esta foto está tomada desde una pasarela que se adentra al mar.
Más tarde fuimos a unos jardines de un monasterio y visitamos también la catedral de San Jacob.
La última parada fue en Gdansk, que para mí, junto con la playa, lo mejor que visitamos. Gdansk es una ciudad bastante grande o al menos eso me pareció (igual fue que lo comparé con Karlskrona, jiji), con muchas iglesias, edificios y casas bonitas, buen tiempo…
A eso de las 5 de la tarde quedamos para regresar al ferry que salía de vuelta a Karlskrona a las 7.30. Con el viaje teníamos incluida también la cena: buffet libre, así que nos pusimos las botas. Después más discoteca hasta las 3 de la mañana que cerraban y a la cama.
En el viaje de ida, apenas se notaba que ibas en un barco porque casi no se movía, pero en el de vuelta resultaba difiícil bailar sin perder el equilibrio. En las cabinas también se notaba el balanceo del barco, pero para mí no resultó ningún problema.
Lo mejor de todo esto, es que nos costó TODO (viaje de ida y vuelta, guía en Polonia con autobús, desayuno y cena en el ferry) 40€, que para lo que es Suecia está muy pero que muy bien.
Spanish Party
El viernes pasado tuvimos una Spanish Party. Paradójicamente, la idea no fue de ningún español de los que estamos aquí, sino de Omar. La idea era preparar comida y bebida típica de España. La entrada costaba 100 koronas, por eso de la comida y la bebida.
George era el responsable de la comida (también paradógico, ya que es libanés) pero eligió a pinches españoles
. Dado que éramos 56 personas las que íbamos a ir a la fiesta decidimos cocinar cosas típicas, fáciles y rápidas de preparar. Así pues hicimos tortillas, paella y banderillas.
De las tortillas decir que fue lo que mejor quedó. Hicimos 9 y creo que Isa ya se ha convertido en una experta vuelve-tortillas. Las paellas (hicimos dos ollas) no eran auténticas paellas, llamémoslas “arroz amarillo con pollo y gambas”. Pero también estaba bueno, se dejaba comer. Y las banderillas, por lo que me decían porque yo no las probé, las anchoas no sabían a anchoas y estaban un poco malas. Eso sí, al final de la fiesta no sobró nada de nada.
Los que ayudamos a organizar todo, comimos antes de la fiesta, por eso de que luego algunos no podrían por tener que vigilar la puerta o servir los platos.
La música también era toda española (por fin música española para bailar!!). Héctor y yo colamos alguna canción de salsa de por medio para bailar un poco. Estamos pensando en dar clases a la gente de Minerva!! jaja. Bueno eso sugirió el otro día George, pero yo con tal de bailar salsa, lo que sea.
Aquí podemos ver a Mikel “besando” la bandera de España, jiji:
Isa y yo en la cocina de camareras:
Ese día no bajamos al centro, bueno algunos sí fueron, pero se volvieron porque estaba todo muerto. La fiesta duró hasta las 3 y algo, cuando algún graciosillo llamó a seguridad, vinieron y nos dijeron que acabáramos la fiesta… Una pena, porque estuvo genial.
Y esta noche, más. ¡Cartoon Party! Aunque tuve suficiente al disfrazarme de abeja la otra vez así que hoy no me voy a disfrazar. Ya pondré en próximas entradas algunos de los mejores disfraces de hoy.
Un beso a todos!!
Fin de semana (largo) en Estocolmo
La semana pasada sólo tuve un día de clase, el martes, así que decidí ir a Estocolmo a ver a Pablo y conocer un poco todo aquello.
La mejor forma (tiempo-precio) de ir a Estocolmo desde Karlskrona, es en avón. En Ronneby hay un miniaeropuerto que sólo tiene vuelos nacionales (de hecho creo que sólo se puede volar a Estocolmo). Quise hacer una foto al aeropuerto, a su única pista de aterrizaje/despegue, pero me quedé sin batería en la cámara. El billete sale por unos 80€ y el avión tarda unos 50 minutos. Eso sí, hay que comprar los “last minute” tickets para que te salgan a buen precio. Y al decir last minute es last miunte. Se pueden ver los vuelos con plazas vacías el día de antes, pero no se puede comprar hasta que el primer vuelo que aparezca disponible sea el que quieres coger. Es decir, si el día que quieres viajar hay tres vuelos con plazas libres, a las 9.00, a las 15.30 y a las 17.00 y quieres volar a las cinco de la tarde, has de esperar hasta pasadas las tres y media para poder comprar el billete. Es un tanto estresante porque te queda algo más de una hora y media para ir al aeropuerto. También es cierto que depende de los slots de tiempo, pero por lo general suele estar un poco ajustadillo. Otra opción es irte al aeropuerto y comprarlo allí. En Ronneby había un ordenador habilitado para ello; en Estocolmo no me dio tiempo a fijarme (casi pierdo el vuelo :S).
Para ir a Ronneby creo que hay autobuses desde el centro que salen 70 minutos antes de cada vuelo y en Estocolmo puedes coger el Arlanda Express (si vuelas con SAS vas al aeropuerto de Arlanda) o algún autobús. Yo iba a coger el tren para ir a Ronneby que por ser estudiante me sale gratis y una vez allí pillar un autobús, pero Mikel se ofreció a llevarme (gracias Mikel). Estábamos un poco perdidos pero al final dimos con él. Con las prisas de comprar el billete, me olvidé de apuntar el código de reserva. En la ventanilla de SAS no había nadie y yo veía que la gente sacaba su tarjeta de embarque en unas máquinas en las que me pedían el dichoso código. Así que llamé a Mikel para que me lo dijera pues compré el billete desde su ordenador. Menuda cabeza la mía…
Después de esperar una horita salió el avión y casi sin darme cuenta ya estaba allí. Decir que la vista aérea de Estocolmo es preciosa, miles de islitas, muy verde y mucha mucha agua. En general la vista aérea de Suecia es bonita y muy distinta a la de España. A poca altura, las carreteras españolas se distinguen perfectamente por el color del asfalto. En Suecia, se distinguen porque ves un montón de superficie verde atravesada por líneas rectas, es algo curioso.
Llegué a Arlanda, terminal 4 y Pablo llegó a los 5 minutos porque se encontró con bastante tráfico en el bus. Y de vuelta a Kista, que es donde vive Pablo. Esa misma tarde celebraban en su residencia el cumpleaños de Alex, un suizo. Nos invitó a barbacoa y cervezas y fue cuando conocí a la mayoría de los amigos de Pablo.
El resto de los días Pablo tenía clase y tampoco podíamos hacer mucho más. Un día fuimos a Estocolmo, al main campus de la KTH, Pablo, Alberto y yo, a que le dieran a Pablo su recibo de la Student Union de que había pagado. De paso aprovechamos y comimos en una pizzería del campus, que por cierto es inmenso.
El metro en Estocolmo es especialmente caro, cuesta algo más de 4 euros un sólo viaje, así que aprovechaba cuando Mario o algún otro amigo de Pablo se quedaban en casa para que me dejaran su abono mensual.
Tuvimos otra fiesta de cumpleaños de un Australiano en su residencia. No estuvo mal pero había como unas 40 personas a repartir en la habitación enana y el pasillo. Un poco agobiante.
El sábado fue día de turismo. Fuimos Pablo, Mario y yo a visitar el centro antiguo de Estocolmo. Está situado en la isla de Gamla stan. Aquí algunas fotos del sábado:
En esta misma isla está el museo de los Nobel. No entró la curiosidad y pese a que había que pagar 40 koronas, entramos. La verdad es que nos decepcionó un poco a los tres… Íbamos siguiendo al guía pero se enrollaba demasiado y lo vimos por nuestra cuenta. El museo es muy pequeño y no hay mucho que ver. eso sí, es muy bonito por dentro.
Y coincidió que al salir del museo estaba el cambio de guardia en el palacio real. Así que nos paramos a verlo e hicimos algunas fotos.
Vista de Estocolmo desde Gamla stan
La fachada del museo nacional
Un velero
Más tarde se nos unieron más amigos de Pablo y cogimos un barco (con el abono transporte que también lo cubre) para ir hacia otra isla, Djurgården. Estocolmo no es muy grande, no llega al millón de habitantes, pero jamás se me hubiese ocurrido que me iba a encontrar a gente conocida allí. Pues sí, y de hecho en el barco. Nos colocamos en la proa para ver mejor y hacer buenas fotos. Al darle la vuelta le digo a Pablo: “Anda, si yo conozco a esa chica” Era una chica italiana y su novio. Les conocí en el curso intensivo de sueco que hice en agosto en Karlskrona. Una vez en aquí, me enteré que al curso que hice, se podía apuntar cualquier estudiante que fuera a estudiar en cualquiera ciudad de Suecia. Yo sabía que estos dos chicos iban a estudiar en la KTH, incluso les dije que les avisaría cuando fuera a Estocolmo, pero no lo hice y jamás me lo hubiese imaginado, y menos aún en ese barco!! ¡Qué pequeño es el mundo! Nos hicimos una foto para dar constancia pero está en la cámara de Pablo y aún no me ha pasado sus fotos. Ya la colgaré en flickr o en otra entrada posterior
Ya en la otra isla fuimos a Skansen. No sabría cómo definirlo pues es un sitio que tiene desde animales, casitas típicas suecas y hasta un mercado. Según este enlace, es el museo al aire libre más viejo del mundo con un zoo en su interior.
Algunos animales escandinavos…
Algunos alces.
No sé si se aprecia en la foto, pero son bichos bastante grandes, más altos que los caballos. La verdad es que no sabía que fueran así
Según vas paseando por Skansen te vas encontrando casitas de madera a las que puedes entrar. Entramos en una de ellas y nos encontramos a una mujer sentada junto a un fuego en lo que parecía el salón/dormitorio de la casa, cepillando matojos de pelo de ardilla. Pablo le preguntó que si esa era una casa típica de Suecia y entonces la mujer, a la vez que seguía dale que te pego al pelo de ardilla, nos contó algo de historia de Suecia y cómo vivían antiguamente. Al principio choca un poco ver a una mujer, vestida como en el siglo XIX, sentada en una silla, pero de eso se trata, de conocer sus costumbres, conversar con los “anfitriones” y ver un día normal de aquella época. Más tarde nos encontramos a otra mujer en su casa haciendo un jersey de lana. Me paeció cuanto menos, curioso.
Según una de estas dos mujeres, habíamos sido muy afortunados de ir a Skansen en ese fin de semana que es el único al año en el que ponen un mercadillo (siempre me quedará la duda de si fuimos “super afortunados” o simplemente, como la mujer sabía que era la primera vez que íbamos, nos dijo eso para que fuéramos y por supuesto compráramos algo…).
En el mercado había de todo, salmón, mermeladas, embutidos, vinos… En algunos puestos incluso te daban algo a probar. Yo me abstuve, pero Pablo probó una especie de pastel de carne hecho con cerdo y ternera. Dice que estaba bueno…
También había una típica banda animando la tarde
Según íbamos paseando por Skansen nos encontrábamos cosas como éstas…
De camino al metro tomé alguna fotos chulas de la ciudad, aquí pongo una pequeña muestra
El teatro real en obras
Esa noche nos quedamos en la common room de la residencia de Pablo y nos pusimos a jugar a algunos juegos. Estuvimos muy de tranqui pero lo pasé muy bien.
Y poco más tengo que contar de Estocolmo. El domingo me fui, por los pelos, porque íbamos con el tiempo muy ajustado y corrimos mucho, por Kista, por el metro, por la estación de tren, en el aeropuerto… Al final y trás llamar a Mario para que me dijera mi código de reserva porque me olvidé de apuntarlo de nuevo (sí soy lo peor, lo sé), conseguí la tarjeta de embarque (sin facturar eso sí) y montarme en el avión a tiempo.
Una curiosidad. Leyendo la revista que te dan en el avión me encontré con esto y me hizo tanta gracia que me tuve que llevar la revista a casa y hacerle una foto a esto
Un beso a todos y hasta la próxima.
Va de fiestas…
Esta semana podría llamarla La semana de las fiestas; tres fiestas en tres días seguidos.
La primera fue el miércoles: fiesta de cumpleaños de Ángel y Thalia. Lo celebraron en Minerva. Hubo sandwiches, patatas, bebida y hasta velitas
Aquí unas fotos de la fiesta:
El que vayamos todos con algo rojo no es casualidad, fue el dresscode que puso Ángel para la fiesta.
Y cómo no la tarta, hecha por George, el cocinero oficial de Minerva (al pobrecillo le tenemos explotado).
Depués la gente salió de fiesta, yo me quedé porque tenía clase al día siguiente a las 8 am.
EL jueves, fue la fiesta de despedida de María, una chica de Madrid. Hicimos una cena. George volvió a cocinar de nuevo para todos, macarrones gratinados. Mikel hizo su tercera tortilla con la Chef 2000. ¡Qué rica estaba!
Cenamos y tomamos de nuevo tarta (ese día George creo que no salió de la cocina). Y como es habitual, vimos un video de despedida que Omar hizo para María. Después salimos de fiesta por el centro.
La última fiesta (y la mejor) de la semana fue el viernes: Animal Party. Debíamos ir disfrazados de algún animal así que estuvimos todo el viernes de compras buscando cosas para nuestros disfraces. Isa fue de mariposa, Mikel de mosca, Ángel de oso polar, Per de gato… y yo de abeja
Y salimos así por Karlskrona… Aquí estamos cantando en el bus yendo al centro.
A ver si actualizo flickr de una ver y pongo el resto de las fotos de las diversas fiestas.
Esto es todo por hoy, por cierto, muchas felicidades papi!!
Fin de semana completito
El pasado viernes fuimos unos 8 ó 9 de Minerva al centro a comer. De camino, pasamos por la Cruz Roja, donde tienen cosas de segunda mano y donde he comprado miles de cositas para mi casa, y vimos un sofá por 20 koronas, algo más de 2€ al cambio… Lo vi tan barato que no pude resistirme. Total que ahora tengo sofá en casa
. Aquí lo podéis ver.
Acabo de recolocarlo, y ahora mismo está en frente del escritorio. ¡Es chachi!
Como dije, comimos en el centro, en el O’Learys, un sitio con miles de teles donde ponen partidos. Los viernes hay buffet de 4pm a 6pm (hora de la cena sueca) y nos pusimos las botas por 59 koronas.
Volvimos a casa andando, aquí una foto de Karlskrona atardeciendo
Por la noche, peli en la common room y a la cama.
El domingo fuimos de barbacoa a Långo, Una isla muy cerquita de nuestra zona. Compramos barbacoas de usar y tirar, salchichas, Thalia (una chica griega) hizo hamburguesas y Omar (un chico jordano) pan de pita con carne, verdura y especies. He aquí la comida:
Y las vistas de ls isla:
Långo
Mirad el fondo, parece de mentira…
Algunas fotos de la BTH desde Långo:
El edificio blanco es la biblioteca y los amarillos parte de la universidad. Aprovecho la entrada para poner alguna foto más de la universidad. Este es uno de los edificios de la universidad. La verdad no sé qué hay en ahí porque aún no he entrado.
La entrada de la biblioteca:
Y en resumen estos días clases, pelis por las noches y poco más. Hoy tenemos la fiesta de cumpleaños de Ángel y Thalia. Ya os contaré qué tal
Y por hoy nada más; no os quejaréis que la entrada más que de un blog parece de un fotolog…
Primeras clases y gente nueva
El miércoles tuve clase a las 8 de la mañana. No madrugué mucho, pues había ido el día anterior a ver dónde era la clase y no tener que dar muchas vueltas. La profesora, una señora mayorcita con una cara muy risueña y unos ojos diminutos, llegó sobre las 8′20, e este país se lo toman con calma. El tema es que hay mucha gente que vive en Ronneby y el tren llega a y cuarto más o menos a la estación, por eso esperan tanto. La clase estuvo bien, nos soltó una hora antes, a las 11 en lugar de a las 12, e hizo dos descansos mínimo de 20 minutos así que si hacéis cuentas, de las 4 horas que dura la clase, dimos unas dos horas y media largas… Pero vamos, que no yo me voy a quejar a nadie
Lo único malo fue el “acoso” de mis compañeros de clase (todos ellos pakistanís, indios o negros) al insistirme una y otra vez en acompañarles después de clase a “discutir las cosas que no habían entendido…” He de decir que somos dos chicas de 40 y puede que sea ese el motivo. Tuve que salir por patas a la residencia. Tenía pensado imprimir unas transparencias pero decidí volver con Manu un poco más tarde. Cuando fuimos a la sala de ordenadores él mismo lo pudo comprobar. Menos mal que Manu ha decidido cambiarse de asignatura y unirse a la mía, así en los descansos no vendrán a decirme que vayamos a la biblioteca después de clase… o al menos eso espero!
A ver si un día de estos saco unas cuantas fotos a la uni para que veáis cómo es todo esto.
Después de comer fuimos Ángel, Manu y yo a la universidad ya que ayer la Student Union, vendía muebles y miles de trastos más de segunda mano. Estos no se llevaron nada, yo una tabla para cortar comida.
De vuelta por Minerva George, un chico libanés (de lo mejorcito que hay aquí) nos invitó a Manu y a mí a tomar un té y estuvimos en su common room con más gente charlando. Por cierto, tengo microondas!! Resulta que a George le dejan miles de cosas sus amigos que se marchan, y ayer, en su habitación lo vio y nos lo ofreció. Como Manu ya tiene el que le dejó Álvaro, me lo quedé yo. A ver si esta noche lo estreno
Estuvimos allí hasta las 6 y algo pues teníamos que ir a recoger a Isabel a Bergåsa (la estación de tren). La recogimos, la llevamos a su casa (ella vive en Pollhemsgatan, cerquita también de la uni en un bloque de pisos de estudiantes) y luego a Minerva a que conociera a la gente. Allí George le hizo un ajuar en un momento y se fue a su casa con platos, vasos, sartenes… y ¡hasta un calefactor para el invierno!. Esa noche iba a cocinar un plato típico libanés así que nos invitó a nosotros también. Eran unas lentejas con arroz solo que con más especias que no llegué a distinguir, puede que llevaran algo de canela… Estaban ricas.
Depués fuimos a Nivå para variar. Se unieron Ismael y Marcos (otro español más) también.
En breve más…
Despedida de Álvaro
Hoy, a las 9′30 se ha ido Álvaro, un chico de Madrid que estuvo el año pasado haciendo en Karlskrona quinto y proyecto de Ingeniería Informática. Se va parte del alma de Minerva aunque siempre quedará algo, como el felpudo que tiene ahora Manu en su puerta, enfrente de la mía
Ayer le hicimos una despedida. Nos reunimos en la common room del otro edificio, cenamos y Omar y alguien más prepararon un video con fotos de Álvaro durante su año en Karlskrona. Estaba muy currado la verdad. Johana y George hicieron una tarta de chocolate y todo, riquísisma por cierto. Aquí pongo la foto de grupo que sacamos anoche
Al final, acabé a las 4 de la mañana en la cama, todo porque hoy no he tenido clase. Esta semana no tengo clase ni el martes ni el jueves, y digo “esta semana” porque aquí las clases van cambiando de días incluso de franjas horarias. Eso sí, mañana toca clase a las 8, así que me voy a la cama ya.
Un beso a todos y buenas noches!
Mis últimas andanzas
Tras los clamores populares, especialmente de Jorge, aquí va esta entrada. Quizá sea un poco larga pues llevo casi dos semanas sin escribir. Intentaré no dejarme nada de lo que he ido haciendo estos días.
Agosto:
El curso de sueco continuaba, aunque yo estaba en modo PASIVO ON, porque tenía (tengo) que aprobar las de septiembre como fuera. Por eso, y acompañada de Manu, íbamos todas las tardes (y alguna mañana) a la biblio de la BTH a estudiar. Realmente a la biblio no íbamos, porque ésta cierra a las 15.00 en horario de verano y las 18.00 habitualmente. En la BTH y probablemente, en otras universidades suecas, te encuentras mesas por cada pasillo al que vas. Así que Manu y yo nos poníamos en unas mesas redondas que hay cerca de las clases donde yo iba a sueco y en las que teníamos luz natural. También hay muchas salas de estudio, pero siempre están llenas de pakistanís o cerradas con llave.
Esta es la tarjeta que nos hace todopoderosos en la BTH. Todo el mundo la tiene y nos permite, básicamente, acceder a la universidad o a las salas de ordenadores. Para consegiurla, tuvimos que ir a la Student Union, una asociación de estudiantes en Suecia a la que todos los estudiantes han de apuntarse. Los Erasmus, no pagamos cuota el primer semestre, creo que en el segundo nos harán pagar unas 230 koronas o algo así… La tarjetita cuesta 50Kr, dinero que te reembolsan cuando la devuelvas. También al apuntarte a la Student Union, nos dan una tarjeta (la amarilla de la foto) que nos permitre viajar gratis a Ronneby y Karlshamn, donde están otros campus pertenecientes a la BTH. Caduca el 31 de marzo de 2009 (por aquello de los estudiantes que sólo están seis meses, digo yo) y nos la renovarán cuando paguemos la cuota.
Se acercaba el día del examen de sueco y pese a que pasaba del curso un poco, me picaba el hecho de poder suspenderlo así que me puse el fin de semana de antes a estudiar. El examen de sueco constaba de tres partes. Un examen escrito, una redacción y un examen oral. El examen escrito fue bastante sencillito, más aún sabiendo de antemano el tipo de preguntas que nos iban a hacer ya que unas chicas que tenían que irse a Estocolmo, lo hicieron unos días antes y nos filtraron alguna que otra cosilla
. La redacción consistía en una composición formada por todas las berättas (ejercicios en los que escribíamos un poquito sobre nuestra vida) que nos iban mandando durante el curso y que se suponía que debíamos ir haciendo poco a poco. Debíamos unirlas (un total de 10 berättas) a modo de historia y entregarla el dí del examen. Por último, en el examen oral teníamos que hacer una presentación de nosotros mismos, o sea, decir más o menos lo que habíamos escrito en la redacción pero de memoria para ver cómo pronunciábamos.
Y llegó el día del mega examen. Lunes 25 de agosto, mi cumpleaños, por cierto. Hicimos las presentaciones por grupos de cuatro, y después el examen escrito todos juntos. Después de todo, la cosa no fue nada mal: saqué un 50 sobre 70 que viene a ser una C.
Del día de mi cumple decir que el domingo a las 23′50 me llamó Pablo, a las 23′59 mis papis, hermana y abuela por Skype, y simultáneamente iba recibiendo SMS en ambos móviles y mensajitos por el Tuenti. Gracias a todos por acordaros!!
Ese día llegó un chico español nuevo a Minerva, Mikel de Bilbao junto con un amigo Esteban, puesto que se vinieron en coche desde España (hay que estar locos…).
Sobre las 6 de la tarde, llaman a mi puerta y aparecen Manu, Ángel y Per con un bizcochito con cuatro velas y cantándome el “Happy Birthday to you” en medio del pasillo. Les invité a pasar y estuvimos un ratillo charlando y tomando el bizcocho. No caí en hacerle una foto, qué pena
Por la noche tuvimos fiesta. Curiosamente no la de mi cumple que la tuvimos que postponer para el día siguiente, sino una que organizaban Angelika y Monika, dos polacas del curso de sueco que inauguraban por fin su piso en Galgamarken. Fuimos sobre las nueve (pese a que estábamos convocados a las ocho) y la verdad es que la fiesta estuvo muy guay.
Al día siguiente, nos daban las notas de sueco y Lina (la jefaza de Relaciones Internacionales) junto con las profes de sueco, nos invitaron a un “desayuno” típico sueco. Aquí les encanta el muesly, se lo toman con un yogur líquido de cualquier sabor. También se estila mucho el caviar en tubo de pasta de dientes (me da un asco cada vez que lo veo…) sobre todo tipo de variedades de pan. Estuvo curioso el asunto. Una vez, más sin fotos que lo documenten… Soy un desastre, lo sé.
Esa noche sí celebraba mi cumple. Propuse que cada uno llevase algo para comer. Por mi parte, hice una tortilla de patata y dado que la lié bastante al darle la vuelta, sólo pondré la foto previa…
Ese mismo día, teníamos una “Crayfish Party” con los del curso de sueco, que nuevamente Lina organizó. Las “Crayfish Parties” o “Fiesta del Cangrejo” son muy típicas aquí. Básicamente lo que se hace en ellas es comer cangrejos de río y cantar canciones tontas para posteriormente acabar brindando y tomando un chupito de vodka. La fiesta comenzaba a las 19′00, pero nos dijo Lina que fuéramos a las 17′30 para ayudar a preparar las cosas. A mí me fue imposible ir tan pronto puesto que tenía que hacer la famosa tortilla. Recogí a Ángel a las 19′00 y convencimos a Manu para qe se viniera. Pensábamos que la fiesta sería en el Campus y allá que fuimos. Tras dar vueltas y vueltas decidimos llamar a Lina que nos indicó dónde estaban. Manu se rajó y al final no vino y Ángel y yo al cabo de un buen ratito y dudando de cada paso que dábamos llegamos a la fiesta. Tomé un cangrejo, por esto de probar las costumbres suecas. No estuvo mal, un tanto insípido así que me tiré a por el pan con queso
. Aquí pongo algunas fotillos de la cena/fiesta.
A eso de las nueve, decidimos marcharnos para “organizar” mi fiesta de cumple. Preparé sangría (20 litros en dos tandas). Al principio estaba todo un poco muerto, la gente sentada en el sofá viendo la tele. Más tarde pusieron música y mejoró la cosa. Lo mejor fue cuando llegó la gente del curso de sueco una vez terminada la Crayfish Party. Fue cuando liquidaron el primer cubo de sangría (que les encantó) y tuve que hacer el otro
La gente del curso de sueco empezó a marcharse sobre la 1, ya que la mayoría debía coger un tren al día siguiente para irse a sus respectivos destinos. No recuerdo a qué hora acabó la fiesta, sólo sé que me acosté sobre las 4 de la mañana terminando de hacer la maleta y ordenando un poco la habitación porque al día siguiente, Manu y yo, cogíamos también el tren para Copenhague bien prontito.
Menos mal que cogimos el tren una hora antes de lo que quería Manu porque tuvimos bastante retraso (casi una hora) por la dichosa lluvia. Una vez en el aeropuerto pedimos un bocadillo y a esperar.
Después de tres horitas en el avión daba gusto caminar por el finger hacia la terminal. Se notaba el calorcito y que estábamos en España!!
Esa noche fui con mis padres a tomar algo y prontito a la cama que tocaba madrugar y reponer fuerzas para una dura jornada de estudio en la ETSIT.
El sábado 30 celebré mi cumpleaños en casa y por la tarde fui al aeropuerto a recoger a Pablo que llevabamos un mes sin vernos. ¡Qué ganas tenía!
Septiembre:
Y llegó el indeseado día: 1 de septiembre, mi primer examen, ELMG, y el comienzo de la muerte. Gracias a que me miré horas antes el examen de febrero y a las magistrales clases de Almu, creo que lo puedo aprobar. Después del examen fuimos a cenar al Tony Roma’s y recibí mis regalitos de cumple/dos años: unaas zapatillas de andar por casa muy calentitas, dos pares de pendientes y una colonia, Amor Indian Holi, que huele genial
. ¡¡Muchas gracias Pablo!!
El resto de exámenes no fueron del todo mal. Espero aprobar al menos dos…
Llegué hace cuatro días y por aquí todo sigue igual. Ha venido más gente nueva, las clases han empezado y el finde bien. A destacar la “Beer Competition” del viernes celebrada en Minerva previa a nuestra salida al Nivå, sin duda el mejor sitio para salir en Karlskrona.
Creo que es suficiente por hoy. A partir de ahora, espero poder actualizar con más regularidad el blog para así no daros la chapa con una mega entrada como esta, y así no me de a mí tampoco tanta pereza escribirla.
Que paséis una buena noche. Por cierto, mañana clase a las 8 de la mañana…
Vida nocturna
Sé que llevo tiempo que no actualizo, he estado estudiando (no sueco, evidentemente) y lo he ido dejando, SORRY.
En la entrada de hoy os contaré lo que he ido haciendo, en cuanto a “fiesta” se refiere esta semana.
El pasado sábado (día 16) estuvimos en una sala común tomando algo (usualmente cerveza…) así que me tocó no beber nada para variar… Cogimos el bus de las 23:51 (porque una cosa que tiene buena Suecia, entre otras, es que los medios de transportes públicos son puntuales a más no poder) para ir al centro. Los sábados es el día de ir al Nivå. Un pub pequeñito, como todo aquí, pero muy chulo. Bonita decoración, música pasable y un buen ambiente.

Per, Ismael y yo en el Nivå
Después de una horita cambiamos de sitio. Fuimos al Play Bar. Que más que un pub es un antro de dos plantas. Estuvimos en la de abajo (gran error porque olía fatal) y era donde parecía que estaba las gente más rara y/o borracha de toda Karlskrona. Los suecos de por sí, (perdón por la generalización), son raros. Y si encima se pasan con las cervezas no os podéis imaginar la de cosas insusuales que pueden llegar a hacer… En serio, una experiencia cuanto más curiosa, que recomiendoal menos “once“. Eso sí, haya o no haya espacio SIEMPRE habrá algún desgraciado/a que te empuja. Por la noche, en los pubs, la educación brilla por su ausencia.
Este viernes pasado se celebraron en Karlskrona la primeras “Drunk Olympics” organizadas por María Pérez y George. Quedamos a las 17 en Minerva y fuimos desde allí todos a una zona de césped que queda a 5 minutos de la residencia. Cada uno debía llevar unas 5 cervezas para realizar una serie de juegos. En esta ocasión, me ofrecí como reportera gráfica
Adjunto fotos de algunos de los juegos:

Drunk Olympics

Drinking
Lucha cuerpo a cuerpo

La verdad es que estuvo chulo y lo pasamos muy bien.
Una vez la cerveza se acabó (y los juegos) empezamos a jugar a “Balón prisionero“. Tras perder mi equipo dos partidos, en el tercero me propinaron un buen balonazo en la cara. Tal fue el golpe, que empecé a sangrar por la nariz. Me tumbaron en el suelo, me incorporaron, me limpiaron las manos que tenía llenas de sangre al taparme la cara… Un show! Fue más el impacto que otra cosa. Tranquilos, mi nariz sigue en su sitio, tan sólo me duele un poquito cuando me la toco
. Después del pequeño percance, paramos de jugar, estuvimos un rato más hablando en el césped y de vuelta a Minerva. Por la noche unos cuantos fuimos al cuarto de Chamila a escuchar música y hacer hora para salir. Ese día me quedé en casa.
Por último, ayer, incumpliendo la promesa que me hice de no salir más hasta después de mis exámnes, fuimos al Student Union Pub. La Student Union es una asociación de estudiantes que por ley toda universidad debe tener y a la que deben apuntarse todos los estudiantes, ya sean suecos o extranjeros. Todos los jueves, en Karlskrona, abre este pub donde la bebida es algo más barata (no mucho más) que en cualquier otro sitio. Está muy cerquita de la universidad, y por tanto de Minerva, eso es bueno!!
Estuvimos tan solo dos horas ya que a las dos nos echaron… No tengo fotos pues me olvidé la cámara en casa.
Por cierto, ayer no paró de llover en todo el día. Ju


































































