Primer día
Ayer me recogió Ángel a las 9′25 en mi habitación para ir al curso de sueco. Pasamos por la parada del bus para recoger a Ismael, otro español más que está viviendo provisionalmente en Kungsmarken.
En el curso de sueco somos 34 divididos en dos grupos para dar mejor las clases. ¿Qué decir del sueco? Que es un idioma difícil. La gramática es bastante simplona e intuituva pero tiene una pronunciación, para mí , imposible. Hay más vocales que en el español; según quien las acompañe son largas o cortas y sobre todo, les encanta unir letras imposibles de leer como “sjunk”, “utländska” y lo peor para mi boca es cuando he de juntar la ‘t’ con la ‘v’ como por ejemplo “två”. En fin, que es un idioma para tomárselo con calma, mucha calma.
El curso es de 10 a 15, justo cuando abre Karlskronahem, la empresa que nos alquila las habitaciones y como tenía que ir a pagar, nos saltamos la última parte de la clase de sueco para acercarnos a Trösso.
Aprovechando el viaje y amortizando los más de 2 euros de autobús, compré el nórdico y la almohada. Comimos en el McDonald’s y de vuelta para la resi. Nos bajamos en Tullskolan, dos paradas antes de la nuestra, para hacer una visitilla a la Cruz Roja. La Cruz Roja tiene una tiendecita que vende cosas de segunda mano. Me compré la “vaijlla”, vasos, cacerola, utensilios de cocina, un bol, cubiertos… Y todo por menos de 16 euros, ¡un chollazo! Esta compra me animó bastante el día, que por cierto, no había parado de llover desde las 11 de la mañana. Un dato curioso, cuando compras en la Cruz Roja, puedes coger un libro gratis de una estantería que tienen en la entrada. Este es el que me cogí yo
Descargamos las cosas en Minerva y de nuevo a la calle al Willy’s, el super. Optamos, Ismael, Manu y yo, por comprar tan sólo cosas de primera necesidad, dado que este es un mes de grandes gastos. ¡Estuvo divertida la compra! Y ni cortos ni perezosos, nos fuimos (cuesta arriba) a la residencia con el carrito lleno de bolsas. Nos dio pereza darnos un tercer paseo, así que esa noche Manu durmió acompañado
Y así acabó mi primer día, duro, en Karlskrona.
Llegada a Karlskrona
Llegué al aeropuerto a eso de las 9’30. Allí estaba ya Manu acompañado de sus padres. Yo fui con los míos, mi hermana y Álvaro. Después de las presentaciones nos disponemos a facturar; momento crucuial, ¿pagaré sobrepeso? La maleta de Manu pesaba 30Kg y pagó un sobre peso de 7. La mía 36kg… me dice la azafata que por sentencia judicial, los trabajadores se puede negar a cargar con más de 32Kg aunque se haya pagado el correspondiente sobrepeso. Así pues, mochila en mano, abrimos mi maleta y a sacar 4Kg… ¡Misión conseguida! Regresamos al mismo mostrador y me hacen pagar 4kg de sobrepeso (Manu tenía un bono de 10 por 3’50€/kg).Después de un buen rato peleándose con el programa, la chica nos dice que no puede hacerlo así que “nos los perdona”.
Tomamos algo para hacer hora y a las 10’45 vamos hacia el control. Pasamos sin problema, excepto que revisaro la mochila de Manu (con mis cosas). Me preguntó el segurata si llevaba comida, dije que sí y la soltó.
Embarcamos en la puerta H11. Y a las 12’10 nuestro avión despegó. En 2horas y 40min estábamos ya en Copenahgue. Las maletas tardaron en salir unos 15-20 minutos. Salimos de la terminal directos a la estación. [Para quien esté interesado en venir a verme
. La estación de tren está en la misma terminal. Sales y a unos 50 metros todo recto te la encuentras. Los trenes hacia Karlskrona salen cada hora y para pagar con tarjeta hay una maquinita para pasarla previo PIN]. Como iba diciendo, llegamos a la taquilla a las 15’50. Preguntamos por los billetes y nos dice el chico que el tren sale en 5 minutos. Los compramos raudos y veloces y corremos al anden. Luego nos dimos cuenta que tan sólo es bajar una rampita y te caes al tren y que no hacía falta darse tanta prisa. Tardó algo más, 5 minutos. Pero al fin llegó. Montamos, acoplamos las maletas donde pudimos y otras 3 horitas de viaje. Aquí pongo una foto que tomé durante el viaje.
A todo esto, me llamó Ángel, un chico español que también está en Minerva (la resi) y que me recogió las llaves el viernes. Me dijo que estaba de excursión en Karlshamn y que le había dado mis llaves a María, otra española, que estaría esperándonos en la estación para acompañarnos. La verdad es que le tengo que agradecer a Ángel mucho
A las 19′10 llegó el tren a Bergassa, la penúltima parada de Karlskrona y a 10 minutos de la residencia. Allí estaba María con otro chico de Minerva, Chamila. Y por fin vi mi ansiada habitación. La verdad es que está chuli. Lo peor, que la ducha no tiene plato de ducha, que el pasillo huele a comida indio-china-pakistaní y una cosa, que muchos seguro se reirán, es que a penas me veo la cara en el espejo del baño y llego con “dificultades” a la barra de las perchas (a ver si un día de estos la desatornillo y la bajo un poquito más:$).
Sobre las 8 acompañé a Manu a la parada del bus porque el dormía en un hostal en Trossö. De nuevo en la habitación, deshice la maleta y “organicé” esto un poco. Aunque creo que mañana voy a recolocar las cosas de los armarios que las tengo muy esparcidas y necesitaré el armario pequeño para algo de comida y utensilios de limpieza. Pero eso ya mañana…
Decir también, que Ángel llamó a mi puerta sobre las once para ver qué tal estaba y contarme un poco más cómo van las cosas por aquí, el curso de sueco, etc.
Buenas noches
11 horas
Once horas son las que quedan para que mi avión, si no surge ningún imprevisto, despegue. El vuelo dura tres horas y diez minutos. Para quien no lo sepa aún, vuelo a Copenhague. Sí, lo sé, me voy a Suecia… Pero esa es la forma más fácil y económica de ir. Luego de he coger un tren que sale directamente desde el aeropuerto, que según me ha dicho Ángel, un chico que ya está allí, va directo a Karlskrona, sale cada hora a en punto, cuesta 220 koronas y dura tres horas y cuarto. En total, mínimo unas seis horas y media de viajecito. Y todo esto acarreando una maleta más grande que yo, el portátil y un bolso con la jirafa que me regaló Pablo incluida…
Esperemos que todo salga bien. No se retrase el avión, pueda coger el tren sin problema, y llegue a Karlskrona y esté ya Ángel con mis llaves.
Haré muchas fotos a todo y espero poder mañana escribir otro poquito diciendo al menos que estoy viva.
Día de despedidas…
Hoy era mi útimo sábado en España y qué mejor que pasarlo con los amigos despidiéndonos.
Primero quedé con David, recién llegado de su super viaje por La India, Tailandia, Nepal y China, Nuria, Álvaro y Jaime. Tras postponer la cita media hora por problemas técnicos, por fin aparecen los cuatro por el metro de Ventura Rodríguez y nos dirijimos al Bora Bora, un sitio muy chulo ambientado, en el que sirven cócteles en unos originales vasos, que si quieres, puedes comprar.
Para sorpresa nuestra, el sitio no habría hasta las 8 por lo que hacemos tiempo en el McDonalds, mientras que David vuelve a su casa a coger cierta bolsita que se había olvidado…
Una vez en el Bora Bora, me pido por recomendación de la camarera un “Tiki Tiki”, un cóctel formado por piña, granadina y ron. Para que os hagáis una idea, el mejunge sabía a Biofrutas con ron. Estaba muy rico. Aquí os dejo una foto de los cóctels.
¡Por fin vuelve David! Y con él una “sorpresita”: mi regalo de cumpleaños (aún quedan dos semanas pero como estaré en Suecia han preferido dármelo ahora
). Se trata de una agenda con fotos y comentarios en los días más destacados del año, rememorando momentos pasado y recordando fechas importantes como los cumpleaños. Todo esto acompañado de muchas muchas fotos y mensajitos muy divertidos
. ¡Muchísimas gracias! Me ha encantado.
Después de despedirme definitivamente (qué mal suena esto) de Nutri y David, voy a Moncloa que había quedado con Berta y Juan, mis primos. Les acompañaba Alberto, un amigo de Juan. Fuimos a cenar a un sitio, (no recuerdo su nombre) donde ponen tablas con patatas y el acompañante que pidas (pollo, ternera, alitas…) con un mogollón de salsas, del estilo del Gandarío, de hecho están en la misma calle, Gaztambide. Pedimos uan tabla de alitas con ocho salsas, ¡ocho! y estuvimos hablando acerca de nuestros futuros inminentes. Mi prima Berta también sale de Madrid para estudiar con una beca Séneca a Tenerife. Seguidamente fuimos a un pequeño pub, “Dos con cincuenta”, con el techo lleno de espejos… Estuvimos tomando algo y charlando. Lo pasé muy bien.
Espero poder escribir una última vez más desde España contandoos lo nerviosa que estaré (y estarán por aquí).
Buenas noches!
¡Por fin tengo Blog!
Si, a cuatro días de marcharme a Suecia, al fin cree el Blog y a cuatro días de marcharme ya tengo casi hecha la matela… Ya sé que es pronto aún pero si no a mi madre le da algo
(mami no te enfades). Como digo, me voy a una pequeñita ciudad del sur de Suecia llamada Karlskrona. Voy a hacer cuarto en la BTH (Blekinge Tekniska Hösgkola). Aquí podéis ver una foto del centro de la ciudad:
He de decir que lo peor de todo esto fue buscar alojamiento. En Karlskrona no te buscan residencia ni nada por el estilo. Te has de registrar en una web de una empresa sueca, como cualquier otro sueco, introduces tus preferencias y te aparecen los apartamentos disponibles. Tienen un sistema un tanto peculiar de listas de espera y de, con perdón, mariquita el último. Total que tras dos semanas madrugando como nadie y gracias a mi santo padre, más madrugador que nadie, conseguí (me consiguió) una habitación de 22 metros cuadrados, a 3 minutos de la universidad con cocina, baño, lavadora propios. En cuanto llegue, haré fotos.
Como he dicho, llego el lunes, pero mi curso de sueco, por el que por cierto me pagan, empezó ayer. Así que cuando llegue voy a flipar bastante, porque según Pablo, que lleva ya una semana en Estocolmo y 4 días de curso, es muy muy difícil. Espero poder aprender algo, me gustan los idiomas y sueco… ¿por qué no?
De momento me despido por hoy. Intentaré escribir antes de marcharme y una vez allí hacerlo con regularidad.
Un abrazo!











