Cartoon Party y viaje a Polonia
El viernes de la semana pasada tuvimos otra fiesta: Cartoon Party, que como bien indica el nombre consistía en ir disfrazados de algún dibujo animado. Entre la falta de imaginación y la pereza que me daba no me disfracé al final. Podría haber reutilizado el disfraz anterior e ir de Abeja Maya, pero era un poco cutre, ir vestida a dos fiestas de la misma manera…
Al principio la fiesta no tuvo mucho éxito, había poca gente y menos aún con disfraz. Pero según avanzó la noche la cosa mejoró.
Disfraces a destacar, Emiliano de “Bender” (curradísimo), Arash de “Pedro Picapiedra”, Omar de “Agente Smith”, Thalia de “Cruella de Vil”…
Foto de grupo…
Esto fue lo más que yo me disfracé…
Después de la fiesta, y antes del último autobús, nos fuimos al Nivå a darlo todo como siempre. No tengo ninguna foto de allí porque no me llevé la cámara ni he podido conseguirlas aún, pero imagínaos a 20 personas disfrazadas de dibujos mezclados entre suecos, digno de ver!
El domingo sigiuente nos fuimos a Polonia en ferry. Es un viaje que organiza la BTH todos los años, incluso Lina, la coordinadora de RRII, se vino con nosotros. Viajaríamos el domingo por la noche para pasar el día en Polonia y regresar la noche del lunes.
Este es el barco que nos llevó hasta Gdynia.
El viaje duraba unas 12 horas. El ferry molaba muchísimo. Las cabinas no estaban mal, había restaurantes, tiendas, discoteca… Este es uno de los restaurantes, cerrado porque ya era tarde:
Cuando llegamos a Gdynia, nos estaban esperando cinco autobuses con cinco guías que nos llevarían a conocer un poco todo aquello.
La primera parada fue en un mercado de Gdynia. Un poco decepcionante. Para mí, la peor ciudad de las tres que visitamos. Después de una hora de “tiempo libre” y perdíendolo volvimos al autobús camino a Sopot. Esta ciudad me gustó mucho más. Estuvimos paseando por parques super verdes para terminar en la playa!! Arena super finita y blanca y unas vistas muy bonitas
Esta foto está tomada desde una pasarela que se adentra al mar.
Más tarde fuimos a unos jardines de un monasterio y visitamos también la catedral de San Jacob.
La última parada fue en Gdansk, que para mí, junto con la playa, lo mejor que visitamos. Gdansk es una ciudad bastante grande o al menos eso me pareció (igual fue que lo comparé con Karlskrona, jiji), con muchas iglesias, edificios y casas bonitas, buen tiempo…
A eso de las 5 de la tarde quedamos para regresar al ferry que salía de vuelta a Karlskrona a las 7.30. Con el viaje teníamos incluida también la cena: buffet libre, así que nos pusimos las botas. Después más discoteca hasta las 3 de la mañana que cerraban y a la cama.
En el viaje de ida, apenas se notaba que ibas en un barco porque casi no se movía, pero en el de vuelta resultaba difiícil bailar sin perder el equilibrio. En las cabinas también se notaba el balanceo del barco, pero para mí no resultó ningún problema.
Lo mejor de todo esto, es que nos costó TODO (viaje de ida y vuelta, guía en Polonia con autobús, desayuno y cena en el ferry) 40€, que para lo que es Suecia está muy pero que muy bien.
Mis últimas andanzas
Tras los clamores populares, especialmente de Jorge, aquí va esta entrada. Quizá sea un poco larga pues llevo casi dos semanas sin escribir. Intentaré no dejarme nada de lo que he ido haciendo estos días.
Agosto:
El curso de sueco continuaba, aunque yo estaba en modo PASIVO ON, porque tenía (tengo) que aprobar las de septiembre como fuera. Por eso, y acompañada de Manu, íbamos todas las tardes (y alguna mañana) a la biblio de la BTH a estudiar. Realmente a la biblio no íbamos, porque ésta cierra a las 15.00 en horario de verano y las 18.00 habitualmente. En la BTH y probablemente, en otras universidades suecas, te encuentras mesas por cada pasillo al que vas. Así que Manu y yo nos poníamos en unas mesas redondas que hay cerca de las clases donde yo iba a sueco y en las que teníamos luz natural. También hay muchas salas de estudio, pero siempre están llenas de pakistanís o cerradas con llave.
Esta es la tarjeta que nos hace todopoderosos en la BTH. Todo el mundo la tiene y nos permite, básicamente, acceder a la universidad o a las salas de ordenadores. Para consegiurla, tuvimos que ir a la Student Union, una asociación de estudiantes en Suecia a la que todos los estudiantes han de apuntarse. Los Erasmus, no pagamos cuota el primer semestre, creo que en el segundo nos harán pagar unas 230 koronas o algo así… La tarjetita cuesta 50Kr, dinero que te reembolsan cuando la devuelvas. También al apuntarte a la Student Union, nos dan una tarjeta (la amarilla de la foto) que nos permitre viajar gratis a Ronneby y Karlshamn, donde están otros campus pertenecientes a la BTH. Caduca el 31 de marzo de 2009 (por aquello de los estudiantes que sólo están seis meses, digo yo) y nos la renovarán cuando paguemos la cuota.
Se acercaba el día del examen de sueco y pese a que pasaba del curso un poco, me picaba el hecho de poder suspenderlo así que me puse el fin de semana de antes a estudiar. El examen de sueco constaba de tres partes. Un examen escrito, una redacción y un examen oral. El examen escrito fue bastante sencillito, más aún sabiendo de antemano el tipo de preguntas que nos iban a hacer ya que unas chicas que tenían que irse a Estocolmo, lo hicieron unos días antes y nos filtraron alguna que otra cosilla
. La redacción consistía en una composición formada por todas las berättas (ejercicios en los que escribíamos un poquito sobre nuestra vida) que nos iban mandando durante el curso y que se suponía que debíamos ir haciendo poco a poco. Debíamos unirlas (un total de 10 berättas) a modo de historia y entregarla el dí del examen. Por último, en el examen oral teníamos que hacer una presentación de nosotros mismos, o sea, decir más o menos lo que habíamos escrito en la redacción pero de memoria para ver cómo pronunciábamos.
Y llegó el día del mega examen. Lunes 25 de agosto, mi cumpleaños, por cierto. Hicimos las presentaciones por grupos de cuatro, y después el examen escrito todos juntos. Después de todo, la cosa no fue nada mal: saqué un 50 sobre 70 que viene a ser una C.
Del día de mi cumple decir que el domingo a las 23′50 me llamó Pablo, a las 23′59 mis papis, hermana y abuela por Skype, y simultáneamente iba recibiendo SMS en ambos móviles y mensajitos por el Tuenti. Gracias a todos por acordaros!!
Ese día llegó un chico español nuevo a Minerva, Mikel de Bilbao junto con un amigo Esteban, puesto que se vinieron en coche desde España (hay que estar locos…).
Sobre las 6 de la tarde, llaman a mi puerta y aparecen Manu, Ángel y Per con un bizcochito con cuatro velas y cantándome el “Happy Birthday to you” en medio del pasillo. Les invité a pasar y estuvimos un ratillo charlando y tomando el bizcocho. No caí en hacerle una foto, qué pena
Por la noche tuvimos fiesta. Curiosamente no la de mi cumple que la tuvimos que postponer para el día siguiente, sino una que organizaban Angelika y Monika, dos polacas del curso de sueco que inauguraban por fin su piso en Galgamarken. Fuimos sobre las nueve (pese a que estábamos convocados a las ocho) y la verdad es que la fiesta estuvo muy guay.
Al día siguiente, nos daban las notas de sueco y Lina (la jefaza de Relaciones Internacionales) junto con las profes de sueco, nos invitaron a un “desayuno” típico sueco. Aquí les encanta el muesly, se lo toman con un yogur líquido de cualquier sabor. También se estila mucho el caviar en tubo de pasta de dientes (me da un asco cada vez que lo veo…) sobre todo tipo de variedades de pan. Estuvo curioso el asunto. Una vez, más sin fotos que lo documenten… Soy un desastre, lo sé.
Esa noche sí celebraba mi cumple. Propuse que cada uno llevase algo para comer. Por mi parte, hice una tortilla de patata y dado que la lié bastante al darle la vuelta, sólo pondré la foto previa…
Ese mismo día, teníamos una “Crayfish Party” con los del curso de sueco, que nuevamente Lina organizó. Las “Crayfish Parties” o “Fiesta del Cangrejo” son muy típicas aquí. Básicamente lo que se hace en ellas es comer cangrejos de río y cantar canciones tontas para posteriormente acabar brindando y tomando un chupito de vodka. La fiesta comenzaba a las 19′00, pero nos dijo Lina que fuéramos a las 17′30 para ayudar a preparar las cosas. A mí me fue imposible ir tan pronto puesto que tenía que hacer la famosa tortilla. Recogí a Ángel a las 19′00 y convencimos a Manu para qe se viniera. Pensábamos que la fiesta sería en el Campus y allá que fuimos. Tras dar vueltas y vueltas decidimos llamar a Lina que nos indicó dónde estaban. Manu se rajó y al final no vino y Ángel y yo al cabo de un buen ratito y dudando de cada paso que dábamos llegamos a la fiesta. Tomé un cangrejo, por esto de probar las costumbres suecas. No estuvo mal, un tanto insípido así que me tiré a por el pan con queso
. Aquí pongo algunas fotillos de la cena/fiesta.
A eso de las nueve, decidimos marcharnos para “organizar” mi fiesta de cumple. Preparé sangría (20 litros en dos tandas). Al principio estaba todo un poco muerto, la gente sentada en el sofá viendo la tele. Más tarde pusieron música y mejoró la cosa. Lo mejor fue cuando llegó la gente del curso de sueco una vez terminada la Crayfish Party. Fue cuando liquidaron el primer cubo de sangría (que les encantó) y tuve que hacer el otro
La gente del curso de sueco empezó a marcharse sobre la 1, ya que la mayoría debía coger un tren al día siguiente para irse a sus respectivos destinos. No recuerdo a qué hora acabó la fiesta, sólo sé que me acosté sobre las 4 de la mañana terminando de hacer la maleta y ordenando un poco la habitación porque al día siguiente, Manu y yo, cogíamos también el tren para Copenhague bien prontito.
Menos mal que cogimos el tren una hora antes de lo que quería Manu porque tuvimos bastante retraso (casi una hora) por la dichosa lluvia. Una vez en el aeropuerto pedimos un bocadillo y a esperar.
Después de tres horitas en el avión daba gusto caminar por el finger hacia la terminal. Se notaba el calorcito y que estábamos en España!!
Esa noche fui con mis padres a tomar algo y prontito a la cama que tocaba madrugar y reponer fuerzas para una dura jornada de estudio en la ETSIT.
El sábado 30 celebré mi cumpleaños en casa y por la tarde fui al aeropuerto a recoger a Pablo que llevabamos un mes sin vernos. ¡Qué ganas tenía!
Septiembre:
Y llegó el indeseado día: 1 de septiembre, mi primer examen, ELMG, y el comienzo de la muerte. Gracias a que me miré horas antes el examen de febrero y a las magistrales clases de Almu, creo que lo puedo aprobar. Después del examen fuimos a cenar al Tony Roma’s y recibí mis regalitos de cumple/dos años: unaas zapatillas de andar por casa muy calentitas, dos pares de pendientes y una colonia, Amor Indian Holi, que huele genial
. ¡¡Muchas gracias Pablo!!
El resto de exámenes no fueron del todo mal. Espero aprobar al menos dos…
Llegué hace cuatro días y por aquí todo sigue igual. Ha venido más gente nueva, las clases han empezado y el finde bien. A destacar la “Beer Competition” del viernes celebrada en Minerva previa a nuestra salida al Nivå, sin duda el mejor sitio para salir en Karlskrona.
Creo que es suficiente por hoy. A partir de ahora, espero poder actualizar con más regularidad el blog para así no daros la chapa con una mega entrada como esta, y así no me de a mí tampoco tanta pereza escribirla.
Que paséis una buena noche. Por cierto, mañana clase a las 8 de la mañana…
¡Por fin tengo Blog!
Si, a cuatro días de marcharme a Suecia, al fin cree el Blog y a cuatro días de marcharme ya tengo casi hecha la matela… Ya sé que es pronto aún pero si no a mi madre le da algo
(mami no te enfades). Como digo, me voy a una pequeñita ciudad del sur de Suecia llamada Karlskrona. Voy a hacer cuarto en la BTH (Blekinge Tekniska Hösgkola). Aquí podéis ver una foto del centro de la ciudad:
He de decir que lo peor de todo esto fue buscar alojamiento. En Karlskrona no te buscan residencia ni nada por el estilo. Te has de registrar en una web de una empresa sueca, como cualquier otro sueco, introduces tus preferencias y te aparecen los apartamentos disponibles. Tienen un sistema un tanto peculiar de listas de espera y de, con perdón, mariquita el último. Total que tras dos semanas madrugando como nadie y gracias a mi santo padre, más madrugador que nadie, conseguí (me consiguió) una habitación de 22 metros cuadrados, a 3 minutos de la universidad con cocina, baño, lavadora propios. En cuanto llegue, haré fotos.
Como he dicho, llego el lunes, pero mi curso de sueco, por el que por cierto me pagan, empezó ayer. Así que cuando llegue voy a flipar bastante, porque según Pablo, que lleva ya una semana en Estocolmo y 4 días de curso, es muy muy difícil. Espero poder aprender algo, me gustan los idiomas y sueco… ¿por qué no?
De momento me despido por hoy. Intentaré escribir antes de marcharme y una vez allí hacerlo con regularidad.
Un abrazo!

























