Vida nocturna
Sé que llevo tiempo que no actualizo, he estado estudiando (no sueco, evidentemente) y lo he ido dejando, SORRY.
En la entrada de hoy os contaré lo que he ido haciendo, en cuanto a “fiesta” se refiere esta semana.
El pasado sábado (día 16) estuvimos en una sala común tomando algo (usualmente cerveza…) así que me tocó no beber nada para variar… Cogimos el bus de las 23:51 (porque una cosa que tiene buena Suecia, entre otras, es que los medios de transportes públicos son puntuales a más no poder) para ir al centro. Los sábados es el día de ir al Nivå. Un pub pequeñito, como todo aquí, pero muy chulo. Bonita decoración, música pasable y un buen ambiente.

Per, Ismael y yo en el Nivå
Después de una horita cambiamos de sitio. Fuimos al Play Bar. Que más que un pub es un antro de dos plantas. Estuvimos en la de abajo (gran error porque olía fatal) y era donde parecía que estaba las gente más rara y/o borracha de toda Karlskrona. Los suecos de por sí, (perdón por la generalización), son raros. Y si encima se pasan con las cervezas no os podéis imaginar la de cosas insusuales que pueden llegar a hacer… En serio, una experiencia cuanto más curiosa, que recomiendoal menos “once“. Eso sí, haya o no haya espacio SIEMPRE habrá algún desgraciado/a que te empuja. Por la noche, en los pubs, la educación brilla por su ausencia.
Este viernes pasado se celebraron en Karlskrona la primeras “Drunk Olympics” organizadas por María Pérez y George. Quedamos a las 17 en Minerva y fuimos desde allí todos a una zona de césped que queda a 5 minutos de la residencia. Cada uno debía llevar unas 5 cervezas para realizar una serie de juegos. En esta ocasión, me ofrecí como reportera gráfica
Adjunto fotos de algunos de los juegos:

Drunk Olympics

Drinking
Lucha cuerpo a cuerpo

La verdad es que estuvo chulo y lo pasamos muy bien.
Una vez la cerveza se acabó (y los juegos) empezamos a jugar a “Balón prisionero“. Tras perder mi equipo dos partidos, en el tercero me propinaron un buen balonazo en la cara. Tal fue el golpe, que empecé a sangrar por la nariz. Me tumbaron en el suelo, me incorporaron, me limpiaron las manos que tenía llenas de sangre al taparme la cara… Un show! Fue más el impacto que otra cosa. Tranquilos, mi nariz sigue en su sitio, tan sólo me duele un poquito cuando me la toco
. Después del pequeño percance, paramos de jugar, estuvimos un rato más hablando en el césped y de vuelta a Minerva. Por la noche unos cuantos fuimos al cuarto de Chamila a escuchar música y hacer hora para salir. Ese día me quedé en casa.
Por último, ayer, incumpliendo la promesa que me hice de no salir más hasta después de mis exámnes, fuimos al Student Union Pub. La Student Union es una asociación de estudiantes que por ley toda universidad debe tener y a la que deben apuntarse todos los estudiantes, ya sean suecos o extranjeros. Todos los jueves, en Karlskrona, abre este pub donde la bebida es algo más barata (no mucho más) que en cualquier otro sitio. Está muy cerquita de la universidad, y por tanto de Minerva, eso es bueno!!
Estuvimos tan solo dos horas ya que a las dos nos echaron… No tengo fotos pues me olvidé la cámara en casa.
Por cierto, ayer no paró de llover en todo el día. Ju
Llegada a Karlskrona
Llegué al aeropuerto a eso de las 9’30. Allí estaba ya Manu acompañado de sus padres. Yo fui con los míos, mi hermana y Álvaro. Después de las presentaciones nos disponemos a facturar; momento crucuial, ¿pagaré sobrepeso? La maleta de Manu pesaba 30Kg y pagó un sobre peso de 7. La mía 36kg… me dice la azafata que por sentencia judicial, los trabajadores se puede negar a cargar con más de 32Kg aunque se haya pagado el correspondiente sobrepeso. Así pues, mochila en mano, abrimos mi maleta y a sacar 4Kg… ¡Misión conseguida! Regresamos al mismo mostrador y me hacen pagar 4kg de sobrepeso (Manu tenía un bono de 10 por 3’50€/kg).Después de un buen rato peleándose con el programa, la chica nos dice que no puede hacerlo así que “nos los perdona”.
Tomamos algo para hacer hora y a las 10’45 vamos hacia el control. Pasamos sin problema, excepto que revisaro la mochila de Manu (con mis cosas). Me preguntó el segurata si llevaba comida, dije que sí y la soltó.
Embarcamos en la puerta H11. Y a las 12’10 nuestro avión despegó. En 2horas y 40min estábamos ya en Copenahgue. Las maletas tardaron en salir unos 15-20 minutos. Salimos de la terminal directos a la estación. [Para quien esté interesado en venir a verme
. La estación de tren está en la misma terminal. Sales y a unos 50 metros todo recto te la encuentras. Los trenes hacia Karlskrona salen cada hora y para pagar con tarjeta hay una maquinita para pasarla previo PIN]. Como iba diciendo, llegamos a la taquilla a las 15’50. Preguntamos por los billetes y nos dice el chico que el tren sale en 5 minutos. Los compramos raudos y veloces y corremos al anden. Luego nos dimos cuenta que tan sólo es bajar una rampita y te caes al tren y que no hacía falta darse tanta prisa. Tardó algo más, 5 minutos. Pero al fin llegó. Montamos, acoplamos las maletas donde pudimos y otras 3 horitas de viaje. Aquí pongo una foto que tomé durante el viaje.
A todo esto, me llamó Ángel, un chico español que también está en Minerva (la resi) y que me recogió las llaves el viernes. Me dijo que estaba de excursión en Karlshamn y que le había dado mis llaves a María, otra española, que estaría esperándonos en la estación para acompañarnos. La verdad es que le tengo que agradecer a Ángel mucho
A las 19′10 llegó el tren a Bergassa, la penúltima parada de Karlskrona y a 10 minutos de la residencia. Allí estaba María con otro chico de Minerva, Chamila. Y por fin vi mi ansiada habitación. La verdad es que está chuli. Lo peor, que la ducha no tiene plato de ducha, que el pasillo huele a comida indio-china-pakistaní y una cosa, que muchos seguro se reirán, es que a penas me veo la cara en el espejo del baño y llego con “dificultades” a la barra de las perchas (a ver si un día de estos la desatornillo y la bajo un poquito más:$).
Sobre las 8 acompañé a Manu a la parada del bus porque el dormía en un hostal en Trossö. De nuevo en la habitación, deshice la maleta y “organicé” esto un poco. Aunque creo que mañana voy a recolocar las cosas de los armarios que las tengo muy esparcidas y necesitaré el armario pequeño para algo de comida y utensilios de limpieza. Pero eso ya mañana…
Decir también, que Ángel llamó a mi puerta sobre las once para ver qué tal estaba y contarme un poco más cómo van las cosas por aquí, el curso de sueco, etc.
Buenas noches





